SALMOREJO DE SANDÍA
El salmorejo de sandía es una variante refrescante, ligera y muy veraniega del tradicional cordobés. La sandía aporta frescor, un punto dulce y una textura suave que equilibra de maravilla con la acidez del tomate.
Se prepara en pocos minutos y resulta ideal como entrante o aperitivo en los días más calurosos del verano.
Puedes servirlo con queso fresco, menta picada o pepino crujiente para potenciar su frescura.

INFORMACIÓN DE LA RECETA

INGREDIENTES
- 500 g de sandía (sin pepitas, bien madura)
- 400 g de tomate maduro (tipo pera o rama)
- 50 g de pan del día anterior (opcional, para más cuerpo)
- 1 diente de ajo (sin germen)
- 40 ml de aceite de oliva virgen extra
- 15 ml de vinagre de manzana o de Jerez
- Sal al gusto
- Unas hojas de menta fresca (para decorar)

CÓMO HACER SALMOREJO DE SANDÍA
CONSEJOS DE LOS PROFESIONALES
Sandía sin pepitas: asegúrate de usar una pieza bien madura y jugosa para lograr un sabor equilibrado.
Toque fresco: acompaña con menta, hierbabuena o pepino en dados.
Contraste de sabor: queso feta, ricotta o queso fresco son acompañamientos ideales.
Muy frío: sirve siempre tras un buen reposo en nevera, incluso con cubitos de hielo si lo tomas como bebida.
Versión atrevida: añade unas gotas de tabasco o pimienta rosa para un contraste picante.
