Salmorejo murciano: más ligero y refrescante que el cordobés
El salmorejo murciano es una versión veraniega, fluida y muy fresca del clásico salmorejo. A diferencia del salmorejo cordobés, que es más denso y cremoso por la gran cantidad de pan y aceite, el murciano utiliza mucho menos pan, emulsiona con menos aceite y realza el sabor directo del tomate. El resultado se acerca más a una sopa fría que a una crema espesa, perfecta para los días de calor y para servir bien fría con huevo duro y jamón.


Ingredientes
- 1 kg de tomates bien maduros (pera o rama)
- 50 g de pan del día anterior (miga) — mucho menos que en el cordobés
- 1 diente de ajo pequeño (opcional, al gusto)
- 50–60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre de vino blanco (opcional)
- Sal fina al gusto
- 2 huevos duros (para servir)
- Jamón serrano en taquitos o virutas (para servir)

Paso a paso
Consejos finales
Usa tomates muy maduros y aromáticos: marcan la diferencia en esta versión ligera.
Ajusta el pan a tu gusto: con 50 g queda fluido; añade 10–20 g más si lo quieres algo más cremoso.
El vinagre es opcional pero aporta un toque refrescante típico en Murcia; añade poco a poco y prueba.
Para una versión 100% vegetariana, sustituye el jamón por crujiente de pan o picatostes y un poco de pepino en dados.
Servir muy frío es clave: si tienes prisa, enfría los cuencos en la nevera antes de emplatar.
